Soy una knowmad, una nómada del conocimiento

Soy una knowmad, una knowmad del conocimiento. No fue una decisión meditada, sin embargo fue una de esas que te llevan a otras pensadas y repensadas.

No sé si todos somos ya conscientes de que estamos viviendo un cambio de época. Un cambio que ha venido para quedarse, revolucionario en muchos aspectos tanto a nivel tecnológico, laboral como digital. En ese cambio me encontraba yo cuando hace 4 años, la multinacional para la que trabajaba durante más de 10 años como directora financiera decidió cerrar.

Tras un año sabático en Londres mejorando mi inglés, me planteé mi nuevo futuro laboral y decidí emprender una nueva etapa, poniendo todo mi conocimiento y habilidades en ayudar a otras empresas desde un nuevo enfoque. El enfoque pasaba por trabajar sin despacho fijo, con mi ordenador a cuestas de empresa en empresa, ofreciendo todos mis conocimientos de dirección financiera en modo externalizado.

Se trata de una excelente solución para que toda empresa pueda disponer a tiempo parcial, por un periodo determinado o proyecto específico, de un director financiero activamente implicado en la operativa de la empresa.

En esa búsqueda de clientes, empresas y de marca personal, me tropecé con el término Knowmads o lo que es lo mismo, nómadas del conocimiento. Lo leí por primera vez en el libro de Raquel Roca, a quien descubrí en un curso de marca personal de Inspiradas.

Qué es un Knowmad

Los knowmad son trabajadores independientes, cuyo principal valor es su conocimiento, que pueden trabajar desde cualquier lugar, en cualquier momento y con casi todo el mundo. No son valorados por la experiencia individual que poseen, sino más bien por cómo contextualizan su knowhow para crear un nuevo valor.

En esta categoría de knowmad se incluyen profesionales independientes, empresarios y emprendedores. Se estima que para el año 2020, el 45% de las personas seremos nómadas del conocimiento, siendo este perfil profesional el de mayor segmento de la fuerza laboral.

Descubrí que me había convertido en knowmad cuando me vi ante mi tercer cliente, en un entorno totalmente diferente al de los dos primeros, con recursos y pronósticos absolutamente distintos, pero con la seguridad de saber que iba a dar lo mejor de mí y a aportar un buen puñado de soluciones a ese tercer cliente. Ahora soy knowmad por elección y convicción, porque soy plenamente consciente de que lo que valía hasta ahora está en vías de extinción. Y porque Raquel Roca me descubrió, a mí y a un montón de gente, el valor de ser un profesional independiente.